Pastron#7

Este artista inició su andadura en 1984, cuando siendo aún un adolescente comenzó a bailar breakdance y a interesarse por la incipiente cultura hip hop en España.
Un viaje revelador a USA le hizo conocer más a fondo este estilo. Pastron#7 se compró el disco de Run DMC “Raising Hell” y entendió que el hip hop avanzaba y que el breakdance ya no volvería a estar de moda. Le tocaba el turno al rap y al graffiti.

Sus inicios en la técnica del graffiti se los debe a su abuelo, un pintor que guardaba algunos sprays en el estudio. El joven pensó que quería seguir la estela del Muelle, el primer grafitero de España, y decidió comenzar a escribir su nombre en la pared.
Hacia 1989, y hasta 1991, la fiebre del rap y del graffiti se instauró en nuestro país y Pastron#7 comenzó a “bombardear” la zona norte de su Madrid de colores, al tiempo que coqueteaba con la música, llegando a grabar algunos temas de rap. Conocer a Toeo supuso un punto de inflexión para él y éste se convirtió en su mentor y maestro. Ambos junto a otros escritores formaron parte del grupo BTC.

Para este joven escritor la caligrafía y la letra se convirtieron en una obsesión. Hacia 1992 se dedicó a formarse como persona y se limitó a hacer graffitis por encargo, puesto que el hip hop no pasaba por su mejor momento. A finales de los 90 el hip hop había madurado y existían revistas, programas de televisión, además de una incipiente industria alrededor del rap.

Su interés por las nuevas generaciones y el nuevo hip hop que se estaba haciendo le llevó a escribir en revistas del género como la Hip Hop Nation y la Hip Flow, así como a convertirse en un asiduo de los pocos conciertos que se hacían en aquellos años. Al mismo tiempo, el grafitero participaba en exhibiciones y eventos, algo que continúa haciendo en la actualidad.

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